En el marco de nuestro programa EmpreSomos: Conectividad Emprendedora Centroamérica, hemos abordado en entregas anteriores, el tema de los ecosistemas emprendedores universitarios, invitando a líderes de instituciones regionales como DIPROVID, la incubadora y aceleradora de emprendimientos de la Universidad de Costa Rica (UCR), destacando la cooperación entre la UCR y universidades de Corea del Sur, impulsada por la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA), para el fortalecimiento de este ecosistema emprendedor.
Entendemos que nuestras universidades tienen la capacidad para jugar un papel activo y transformador, donde su conocimiento, investigación, talento e ideas catalicen startups o faciliten de manera directa el escalamiento y la sostenibilidad de pequeñas empresas, o el desarrollo de emprendimientos sociales que aborden desafíos del desarrollo de las comunidades.
En el contexto del tema de ecosistemas emprendedores universitarios, EmpreSomos invitó al Dr. Daniel Prokop para compartir sobre su reciente libro “University Entrepreneurial Ecosystems: Spinouts, Networks and Geography” (Edward Elgar), e intercambiar ideas sobre el tema con los profesores Gustavo Barbosa (Loyola University New Orleans) y Octavio Martínez (INCAE Costa Rica). A continuación hacemos un compendio de la presentación e intercambio de conceptos.
Resumen de la presentación e intercambio de ideas
- Hasta los primeros años de la década de 2000, los temas económicos se centraban en cuestiones como la estabilidad macroeconómica, el déficit fiscal y la política monetaria desde una perspectiva “de arriba hacia abajo”. Hubo mucho menos esfuerzos para el desarrollo desde una perspectiva “de abajo hacia arriba”, en temas vinculados con la ideación y la aceleración de empresas y la formación de ecosistemas. Uno de estos subtemas actuales es el de los ecosistemas emprendedores universitarios.
- Los ecosistemas emprendedores universitarios son redes dinámicas donde universidades, emprendedores, investigadores, inversionistas y el sector privado se conectan con un propósito común: transformar el conocimiento y la investigación académica en soluciones innovadoras que impacten el desarrollo económico y social. En este proceso, las universidades actúan como catalizadoras de la creación de startups y apoyan la innovación de las pymes y el desarrollo emprendedor, tanto convencional como social.
- Un aspecto que distingue a estos ecosistemas es el protagonismo de las universidades en la creación y desarrollo de empresas innovadoras, conocidas usualmente como spinouts. Estas spinouts son empresas que nacen del conocimiento o investigaciones universitarias. El éxito de estos ecosistemas no depende necesariamente de grandes inversiones o infraestructuras, sino de la capacidad de las universidades para facilitar la transferencia de conocimiento en soluciones prácticas, conectar a los emprendedores con mentores e inversionistas, y orientar estratégicamente sus recursos y desarrollar las redes locales e internacionales apropiadas.
- El que las entidades de educación superior de la región no cuenten con los fondos o el volumen de recursos humanos que tienen sus pares en países desarrollados, no significa que no existan espacios u oportunidades. Una clave está en desarrollar redes de colaboración sólidas inter-universitarias, tanto dentro como fuera del país, capaces de desarrollar vínculos estratégicos con entidades regionales e internacionales. El ejemplo mencionado arriba de DIPROVID muestra que esto es perfectamente viable. Además, si bien hay una cierta competencia entre las entidades de educación superior, es posible desarrollar espacios para ecosistemas emprendedores inter-universitarios de colaboración o de “coopetition”, en los que se fomente el triunfo colectivo o win-win. Estas sinergias permiten aprovechar las capacidades únicas de cada organización, allanando el camino para superar obstáculos financieros o técnicos que serían más desafiantes sin apoyo mutuo.
- El conocimiento generado por las universidades no se circunscribe a las áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Aunque estos campos son importantes, también se reconoce el valor de las ciencias sociales, las humanidades, las artes y otros departamentos académicos. Los estudios han demostrado que las empresas emergentes (spinouts) no se limitan a los departamentos de las áreas STEM, sino que provienen de diversas áreas del conocimiento. Esto es positivo, ya que el conocimiento universitario, indistintamente, es susceptible de ser transformado en creatividad o innovación para startups, pymes, empresas convencionales y sociales. Así, empresas exitosas han surgido de departamentos como historia, arqueología o ciencias sociales. En este contexto, la “transferencia de tecnología” se refiere más bien a la “transferencia de conocimiento“, lo que subraya la importancia de aprovechar el potencial de todas las disciplinas universitarias para generar creatividad y emprendimiento.
De manera que: las universidades pueden ser actores clave en el desarrollo económico regional. Un mensaje subyacente es que no se trata de imitar prácticas de centros educativos foráneos sino de aprovechar al máximo los recursos locales para establecer redes internas e internacionales que agreguen valor y generen impacto.
En resumen, no es la cantidad de recursos financieros lo que asegura el éxito de un ecosistema emprendedor universitario, sino la manera en que estos se aprovechan y cómo se establecen conexiones entre las instituciones universitarias y otras organizaciones, tanto dentro de su ámbito como en la sociedad civil, el sector privado y entidades internacionales, con el objetivo de fortalecer de manera integral el ecosistema emprendedor a nivel nacional y regional.
Además, es crucial contar con un mecanismo de filtración eficaz que seleccione adecuadamente qué proyectos o empresas deben seleccionarse para recibir apoyo. Esto incluye la evaluación inicial de las oficinas de transferencia de conocimiento o tecnológicas, la validación de ideas con expertos y clientes potenciales, y los intercambios con quienes aportan recursos de capital como inversionistas ángeles o de riesgo.
Por último, en lugar de intentar producir muchas empresas, en ocasiones es preferible crear pocas pero que estén bien apoyadas, garantizando su éxito a largo plazo. Incluso una empresa exitosa puede transformar la economía local, generar empleos y atraer inversiones.
El video podcast de EmpreSomos sobre ecosistemas emprendededores universitarios, pueden encontrarlo en nuestro canal en YouTube en el siguiente enlace:




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